22 jul. 2010

Tus manos frías.



Regresaba a casa unos de esos tantos 
días después de vernos a escondidas...
Fue tan gracioso hacerte esperar y más aun 
mirarte a lo lejos esperarme llegar...
Mientras caminaba te observaba
con la mirada lejana, el cigarrillo
casi ya por terminar y las manos frías.
Tu perfume se combinaba con el viento.
 Daría tanto por saber que pensabas mientras 
me abrazabas. Solías mirarme tan raro,como si siempre hubieses querido decirme algo...
Claro que nunca dijiste.

Casi siempre acariciabas mis mejillas, y
casi nunca me dejabas regresar temprano.

1 comentario:

Gracias :)