20 sep. 2010

Relegar.

Aquella noche de verano tu figura paseaba entre los pasillos 
de mis fingidas sonrisas, con aquel abrigo gris y con tanta 
melancolía. Caminabas hacia mis tristezas y mis lágrimas 
derramabas las limpiabas con palabras baratas. 
Encontraba tanto misterio en tu mirada y tanta ausencia 
entre tus gestos y palabras. Aun recuerdo la promesa de aquel
viernes por la noche, a la cual simplemente decidí callar y 
mas nunca pronunciar.

No fue un tiempo perfecto lo sé. Pero  fue lo suficiente para no volver Jamás.

3 comentarios:

  1. Limpiar las lágrimas con palabras baratas... ¡¡gran frase!! Eso basta para no volver jamás, tienes razón... Kisses!

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  2. cada que nos pasa algo meláncolico, nos espera algo mejor.
    Lucely? :D un beso, y suerte

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  3. Muchas gracias por pasarte por mi blog!! Ya te sigo ;)

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Gracias :)